El Terremoto en Colombia Afecta un Punto Crítico de la Cadena de Suministro del Café
El terremoto de 7.4 grados que ocurrió el 10 de agosto en el oeste de Colombia afectó al sector cafetero del país más a través de la logística que de las fincas. Los deslizamientos de tierra y los cierres de carreteras en las rutas que conectan las áreas de producción de café con Buenaventura en la costa del Pacífico interrumpieron gravemente el flujo de exportaciones.
Los informes iniciales indicaron que una gran parte de las exportaciones de café se había detenido. Sin embargo, la situación comenzó a cambiar en unos pocos días, y los envíos de café a través de Buenaventura se reanudaron parcialmente. Por lo tanto, es más preciso describir la situación actual como una de las principales rutas de exportación siendo severamente interrumpida debido al terremoto, con un inicio de recuperación gradual, en lugar de afirmar que "las exportaciones de café de Colombia se han detenido".
El aspecto humanitario del desastre es mucho más grave. Según un informe de Reuters fechado el 18 de agosto, la estimación inicial de daños económicos alcanzó aproximadamente 30 billones de pesos colombianos, es decir, 9.6 mil millones de dólares. Cientos de personas perdieron la vida, miles resultaron heridas y se produjeron daños extensos en la infraestructura. Se señala que estas cifras son provisionales y pueden cambiar a medida que avancen las evaluaciones de daños.
El Cuello de Botella para el Café No Son las Fincas, Sino la Logística
Cuando se menciona un desastre natural en el sector del café, la primera pregunta suele ser si el producto ha sido dañado. Sin embargo, el reciente terremoto en Colombia demostró otra vulnerabilidad: incluso si el café sigue creciendo, la incapacidad de llevar el producto al puerto puede interrumpir la cadena de suministro global.
El epicentro del terremoto estaba cerca de San José del Palmar en la región de Chocó. El temblor causó daños severos en una amplia área que se extiende desde Buenaventura hasta Cali y Pereira, las regiones de gran altitud donde se cultiva café en el país.
La razón por la que este problema se ha vuelto crítico para el comercio del café es Buenaventura.
Los datos históricos del puerto de la Federación Nacional de Cafeteros de Colombia muestran cuán significativa es la participación de Buenaventura en las exportaciones de café del país. Por ejemplo, en agosto de 2024, el 63.6% del café exportado salió de este puerto; en los primeros ocho meses del año, la participación fue del 63.9%.
Por lo tanto, incluso una interrupción en el sistema de carreteras que conduce al puerto puede tener repercusiones internacionales para el comercio del café.
Los Deslizamientos de Tierra Complicaron el Acceso al Puerto
Los deslizamientos de tierra y los cierres de carreteras que ocurrieron después del terremoto bloquearon el acceso de vehículos pesados a Buenaventura. La primera gran interrupción en las exportaciones de café también se originó aquí.
Esta situación ha vuelto a poner de relieve el corredor Buga-Buenaventura, que ya era de importancia estratégica antes del desastre.
La Agencia Nacional de Infraestructura de Colombia anunció que solo una semana antes del terremoto, se puso en servicio una carretera de 47.98 kilómetros rehabilitada como parte del proyecto Buga-Buenaventura 5G. Este proyecto constituye la última sección del corredor principal de carga entre Bogotá y Buenaventura.
En otras palabras, el terremoto afectó no solo a un puerto, sino también a una línea logística crítica que permite que la producción de las regiones interiores del país llegue a los mercados globales a través del Pacífico.
Las Exportaciones Se Reanudaron Parcialmente
Después del shock inicial, comenzaron a surgir señales de recuperación en los envíos de café.
Global Coffee Report informó que Buenaventura ha reiniciado parcialmente las exportaciones de café. Las fuentes del mercado también notaron una disminución en los precios de futuros del café tras la reanudación de las exportaciones.
Sin embargo, "el puerto ha reabierto" no significa "la cadena de suministro ha vuelto a la normalidad".
Para que el café sea transportado al puerto, las carreteras deben ser seguras, los movimientos de camiones deben continuar, los almacenes deben operar, los contenedores deben estar disponibles y las operaciones portuarias deben llevarse a cabo de manera regular. Mientras persistan las réplicas y los daños en la infraestructura, pueden ocurrir nuevos retrasos en cualquier eslabón de esta cadena.
Por lo tanto, para los importadores, se está volviendo cada vez más importante monitorear no solo la fecha de salida del barco, sino también el estado del café que ingresa al puerto.
La Importancia de Buenaventura No Es un Nuevo Riesgo
El terremoto ha hecho visible un riesgo de infraestructura que Colombia ha conocido durante mucho tiempo.
En la evaluación de riesgos de puertos de la Agencia Nacional de Infraestructura de Colombia, Buenaventura se encuentra entre las áreas con alta amenaza sísmica. El informe también identifica deslizamientos de tierra y movimientos de masas como riesgos que enfrenta la región.
Esta situación contiene una lección importante para la cadena de suministro del café. El riesgo no se limita solo a las condiciones climáticas en las fincas donde se cultiva el café.
Para que un café verde llegue al tostador, debe funcionar una larga cadena que involucra la finca, la planta de procesamiento, el almacén, el transporte terrestre, el puerto, el contenedor y el transporte marítimo.
Si esta cadena se concentra en un solo punto crítico, puede aumentar el riesgo de suministro incluso si la producción es fuerte.
No Significa Inmediatamente "Escasez de Café" para los Tostadores
Uno de los resultados que se deben evitar en el sector después del terremoto es interpretar la interrupción logística a corto plazo como una escasez global de café.
Colombia es un productor y exportador importante de Arabica. Sin embargo, la información actual no indica que la producción de café del país haya cesado. El impacto inicial se concentra en gran medida en la logística y la infraestructura de exportación.
Esta distinción es importante para los tostadores.
Las interrupciones en los puertos y carreteras pueden cambiar las fechas de envío, extender los tiempos de tránsito y aumentar los riesgos de entrega en algunos contratos. Sin embargo, cuánto se reflejará esto en los precios del café al por menor dependerá de la duración de la interrupción, los niveles de stock, el uso de puertos alternativos, las condiciones de flete y otros desarrollos en el mercado global del café.
Por lo tanto, aún es pronto para sacar conclusiones de precios a largo plazo a partir de unos pocos días de movimiento en el mercado.
¿Qué Deben Monitorear las Empresas de Café en Turquía?
Para los tostadores de café de especialidad en Turquía que utilizan café colombiano, el primer paso no debe ser la compra por pánico, sino aumentar la visibilidad del suministro.
Se debe averiguar dónde se encuentra físicamente el café con el importador. ¿El producto sigue en el almacén en el país de origen, ha llegado al puerto, ha sido cargado en un contenedor, se ha confirmado la reserva del barco?
Para las empresas que utilizan un lote específico de Colombia en una receta de espresso constante o como producto de origen único, el riesgo de retraso puede ser más significativo. Reemplazar el mismo café en un corto período de tiempo no es solo un asunto de compra; también puede generar cambios operativos en términos de perfil de tueste, receta, ajuste de molienda y perfil sensorial presentado al cliente.
Por lo tanto, en el plan de suministro, es más significativo rastrear no solo la cantidad de stock, sino también cuántas semanas de operación cubre.
Crear un plan de productos alternativos no siempre significa cambiar de origen. Diferentes exportadores, diferentes programas de envío o existencias que han salido del país anteriormente también pueden ser opciones.
Los Desastres Están Cambiando las Estrategias de Compra de Café
El riesgo de suministro en el sector del café se está volviendo cada vez más multidimensional.
Mientras que las áreas de producción enfrentan sequías, lluvias excesivas, cambios de temperatura y enfermedades; del lado de la exportación, la capacidad portuaria, la disponibilidad de contenedores, los desarrollos geopolíticos y los problemas de infraestructura crean riesgos separados.
El terremoto en Colombia agregó el riesgo sísmico y de infraestructura vial a este panorama.
Para los tostadores que dependen de un solo origen o de un número limitado de productores, la diversificación del suministro se está convirtiendo en algo más que una herramienta de negociación de precios. Se está convirtiendo en parte de la continuidad operativa.
La Opinión de Stafflink
La primera conclusión que se debe extraer para el sector del café a partir del terremoto en Colombia no debería ser un aumento de precios. La prioridad es la situación humanitaria que enfrentan aquellos que han perdido la vida, han resultado heridos y las comunidades que viven en las áreas de producción.
Desde una perspectiva operativa, el incidente destaca un importante punto débil: los riesgos de producción y logística en la cadena de suministro del café deben gestionarse por separado.
Un tostador puede trabajar con numerosas fincas; sin embargo, si todos los cafés van al mismo puerto a través del mismo corredor de carreteras, el suministro no está tan diversificado como se piensa.
En nuestra opinión, los tostadores deben agregar la pregunta "¿de qué país estamos comprando café?" a sus planes de compra junto con la pregunta "¿de qué puerto, a través de qué rutas y con qué alternativas viene este café?".
Los recientes desarrollos en Colombia ilustran claramente esto: el café puede estar listo en la finca, pero todo el sistema intermedio debe funcionar para que llegue a la taza.

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